La fiscal no quiere dejar cabo suelto y apura diligencias para precisar las responsabilidades de los cinco imputados por el abuso sexual contra una menor de 14 años en un camping de Miramar. La Justicia de Garantías autorizó su pedido y se hizo la extracción de sangre a los jóvenes para cotejar sus perfiles genéticos con las muestras tomadas en ropas y en el cuerpo de la víctima. Ahora aguarda fecha para el estudio en la asesoría pericial de La Plata.

Según trascendió, en las próximas horas la fiscal María Florencia Salas prevé tomarle declaración al papá de la adolescente, que esa noche salió a buscarla en el camping junto a su esposa, tal como se denunció, cuando advirtieron que su hija no había regresado al bungalow donde se alojaban, y la encontraron en la carpa de los cinco amigos. El hombre es uno de los primeros que vio la escena donde se produjo el abuso.

Lucas Pitman, Tomás Jaime, Roberto Costa, Juan Cruz Villalba y Emanuel Díaz, marplatenses, que tienen entre 21 y 23 años, están detenidos en la Alcaidía de Batán desde la madrugada del primero de año. Declararon un día después. Dos de ellos reconocieron haber tenido relaciones sexuales con la adolescente, aunque “sin violencia”, y los otros tres contaron que estaban durmiendo.

Fueron trasladados al centro de Mar del Plata al Complejo Juan Vucetich, donde se les hizo la extracción de sangre. Las muestras de semen o saliva obtenidas por los peritos “son aptas” para el cotejo y lo que resta ahora es que la asesoría pericial platense informe la fecha para practicar el estudio. De este modo, la fiscal podrá corroborar la versión que dieron los imputados.

Aunque se conocen ciertos avances de la causa, desde el primer momento se maneja con hermetismo a fin de resguardar a la víctima, una menor de 14 años que tres días después del hecho que es investigado declaró en cámara Gesell. De todos modos, un trascendido indica que la adolescente podría volver a declarar en los próximos días, mediante el mismo sistema, en procura de mayores precisiones sobre lo que ocurrió aquella madrugada.

Con la autorización del juzgado de Garantías, Salas obtuvo además una prórroga de 15 días para continuar recabando pruebas y terminar de definir qué responsabilidad tendría cada uno de los jóvenes en el “abuso sexual con acceso carnal agravado”, delito que les imputa y que sostuvo aún luego de la declaración de la víctima. El plazo que tiene vence en los primeros días de febrero.

Los informes definitivos -por ahora maneja solo preliminares- de otras pericias que aguarda la fiscal son los de las toxicológicas, que en principio determinaron que tanto los imputados como la víctima no tenían alcohol en sangre. Esas pruebas se hicieron 10 horas después de iniciada la investigación. También aguarda la pericia que se practican en cuatro teléfonos celulares de los cinco amigos.

Clarín