Un nuevo producto que podría terminar con el plástico

“La contaminación es un problema a nivel mundial que genera alrededor de 9 millones de muertes por año”, comienza su relato Damián Sánchez, representante comercial de la firma marplatense Good Film.

“Las bolsas plásticas tardan en descomponerse 150 años y en el país se utilizan más de un millón de bolsas de plástico por minuto. A nivel mundial de calculan unas 140 millones” en el mismo período, continuó Sánchez.

En 2017 Roberto y Raúl Errobidart comenzaron con la idea de combatir esta contaminación y fundaron Good Film. “Comenzamos con los trabajos y los prototipos y la idea es aportar todo lo necesario para achicar todo lo que es el tema de contaminación plástico”, dijo uno de los dueño de la empresa.

El producto es un polímero, degradable e hidrosoluble y es considerada una respuesta innovadora al mercado que va a sustituir al PVC.

Raúl Errobidart, dueño y fundador de Good Film explicó en Radio Mitre Mar del Plata y comunica El Marplatense, que están “produciendo un film a partir de materiales orgánicos como derivados de la caña de azúcar y del maíz” y que próximamente van a comenzar a trabajar con la papa.

“Mecánicamente cumple las mismas prestaciones que el polietileno común, al tacto es distinto. El polietileno es más plástico y el material éste es más parecido a los guantes de latex que usan los médicos, es similar”, detalló el especialista en la materia.

A su vez, Raúl Errobidart fue muy claro el explicar cuál es la diferencia entre ambos productos y dejó en claro las ventajas que tendrá esta propuesta innovadora: “Una vez que el material es utilizado, si alguien lo descarta en la vía pública o va a parar al mar, con la lluvia o el agua del mar, en menos de un minuto se degrada y a lo largo de un par de horas se disuelve completamente en el agua y pasa a ser alimento para los peces, porque es material orgánico”.

Además, el dueño de la empresa agregó que “si no dejás el material en contacto con el agua y queda en un lugar con arena, con tierra o sin humedad, después de 90 días aproximadamente se convierte en compost como cualquier material orgánico”.

Como toda producción que se lleva adelante por medios legales y con los controles correspondientes, en éstos momentos la empresa marplatense trabaja para que se aprueben las diferentes propuestas que presentaron hasta el momento en el mercado. “Ahora estamos haciendo en el Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) la certificación para que se autorice como material de empaque de alimentos; en la organización provincial de plástico para poder utilizarlo como bolsas camisetas. También vamos a producir unas cápsulas de jabón líquido para ropa, y cada aplicación tiene sus permisos y su certificación”, aseguró.

Con respecto al valor de éstos productos, si bien es más caro que el PVC, Raúl Errobidart explica que “es más costoso que el polietileno pero no hay inconveniente en incorporarlo al mercado. El empaque de productos en las industrias cuesta 3 centavos por caja, y que pase a costar 6 centavos por caja no impacta en un producto de 20 o 30 dólares. Es más el beneficio que tiene la empresa que el impacto económico“.

La idea de llevar adelante este proyecto comenzó hace poco más de un lustro, de una forma bastante llamativa: “Todo empezó hace unos 6 años con un debate en una plaza, con un grupo de dueños de perros, responsables de nuestros animales. Una parte de los dueños de mascotas no juntaba los desechos del perro, y otro grupo sí. Entonces el debate era por qué no se juntaba. El que no lo juntaba decía que a corto plazo el daño era mayor porque lo podía pisar algún peatón pero a largo plazo el daño era menor, porque la bolsa cuando iba al basural o quedaba en la calle y se iba por la cloaca al mar el daño era mayor. Lo ideal sería levantar los desechos con algún producto que no contamine” contó Raúl Errobidart sobre el final de la charla y sobre los inicios de la idea.